Masajes y bienestar corporal
En Tempo, el bienestar también se trabaja desde el cuerpo.
Con Milena Grosso, kinesióloga, ofrecemos distintas técnicas de masajes orientadas a relajar, descontracturar, mejorar la circulación y acompañar procesos de recuperación corporal.
Cada sesión se adapta según lo que tu cuerpo necesita: tensión muscular, cansancio físico, retención de líquidos, estrés o necesidad de relajación profunda.
No es un masaje más.
Es un momento pensado para que puedas soltar, aliviar y volver a sentirte mejor.
El drenaje linfático manual es una técnica suave y específica que ayuda a estimular el sistema linfático, favoreciendo la eliminación de líquidos retenidos y toxinas.
Está indicado para personas con retención de líquidos, piernas cansadas, hinchazón, celulitis o procesos postoperatorios bajo indicación médica.
Beneficios:
El masaje descontracturante trabaja sobre zonas de tensión muscular, contracturas y puntos de dolor.
Se utilizan maniobras más profundas y específicas para aliviar cargas acumuladas, mejorar la movilidad y relajar la musculatura.
Ideal para:
El masaje relajante está pensado para bajar el ritmo, disminuir el estrés y generar bienestar general.
A través de maniobras suaves y continuas, ayuda a relajar el cuerpo y la mente.
Ideal para:
El masaje con piedras calientes combina maniobras manuales con el calor de piedras volcánicas, logrando una relajación más profunda.
El calor ayuda a aflojar la musculatura, aliviar tensiones leves y favorecer la circulación.
Ideal para:
La técnica con ventosas genera succión sobre la piel para activar la circulación y liberar tensiones musculares.
Es una técnica más intensa, indicada para trabajar rigidez, contracturas y zonas de carga muscular.
Ideal para:
El masaje deportivo está orientado a preparar, recuperar y mantener el músculo en mejores condiciones.
Puede realizarse antes o después de la actividad física, según el objetivo.
Ideal para:
No todas las tensiones se trabajan igual.
Por eso, antes de cada sesión, se evalúa qué necesita tu cuerpo para elegir la técnica más adecuada.
El objetivo es que cada tratamiento tenga sentido, sea seguro y esté adaptado a tu caso.